Desde
hace algunos años nuestra Iglesia ha
llevado a cabo un ministerio especial llamado "Effata" con
personas discapacitadas, específicamente con personas
sordas. Los
cultos matutinos de la congregación son
interpretados en lenguaje de señas con el fin de predicar el
evangelio a las personas que de otra manera no lo podrían oír.
Además, se realizan reuniones especiales
y discipulados con el fin de ganar a nuevos hermanos y ayudar
en el crecimiento de los que ya conocen a Cristo.